Si nos fijamos en las motocicletas que circulan, podremos observar una amplia variedad de tubos de escape de motos. Aunque la estética es muy variada, a la hora de clasificarlos se atiende a su conexión y al material con el que han sido fabricados. Te contamos cuáles son.

Tubos de escape de motos por conexión

No todo el mundo presta atención a esta pieza. Sin embargo, se trata de una de las que comparten por igual la estética y la funcionalidad. Eso sí, hay que tener en cuenta que no todos los tubos de escape de motos son válidos. Para poder circular con ellos deben estar homologados; y no siempre sucede así.

En lo que respecta a los tubos de escape de motos clasificados por su conexión, podemos distinguir dos variedades diferentes. Por un lado, aquellos con conexión bolt-on, y por otros, los slip-on. Los primeros, son aquellos que carecen de un tubo intermediador entre el general y el colector a través de tornillos y tuercas. Sino que la conexión es bolt-on o unida directamente a los colectores de la motocicleta.

La segunda opción, los tubos de escape de motos slip-on, son aquellos que llevan incorporado un codo entre el tubo de escape en sí y el colector de la moto. Sirve de puente y forma parte de la estructura principal del tubo.

Clasificación según el material

Además de por la conexión, los tubos de escape de motos pueden clasificarse de acuerdo con el material con el que han sido fabricados. Encontramos cuatro tipos principales y son los siguientes:

Acero inoxidable

Estos tubos de escape de motos son los más asequibles, por lo que son la opción para quienes cuentan con un presupuesto bajo. Son más pesados que la media y no disipan bien el calor. Como puntos a favor, ofrecen buena resistencia a los golpes y su vida útil es larga.

Aluminio

Los tubos de escape de motos en aluminio son más ligeros, pero su precio aumenta con respecto a los de acero. Disipan mejor el calor pero su resistencia es baja, aunque pueden repararse en numerosas ocasiones.

Carbono

El precio de los tubos de escape de motos sigue aumentando cuando llegamos a los de carbono. Eso sí, la disipación del calor es buena y además son muy ligeros. Las desventajas de esta opción son la poca resistencia del material ante los golpes y la dificultad que presenta para repararse.

Titanio

Los tubos de escape en titanio son los más caros, pero no cuentan con ninguna otra desventaja. Son ligeros, resistentes, duraderos y disipan el calor de manera eficaz.

No te olvides de la homologación

Como ya os comentamos al inicio, algo básico en un tubo de escape es la homologación. Si la finalidad de nuestra moto es la de circular por ciudad o por carretera, será imprescindible contar con aquella para poder cumplir con las normativas. Para asegurarnos de que está homologado, debemos exigir en el punto de venta una ficha o tarjeta que expide el Ministerio de Industria.

Aunque los tubos de escape de motos suelen cambiarse por motivos estéticos, recuerda también que si se produce una avería en ellos, debemos acudir inmediatamente a un taller para arreglarlo reemplazarlo.