Esta es una pregunta que todos nos hemos hecho alguna vez si somos moteros. Hay ocasiones en las que las luces normales de nuestra moto no son suficientes y necesitamos más. En este post vamos a hablarte un poco sobre los faros adicionales para moto, cuándo los puedes usar y cómo.

¿Faros adicionales para moto sí o no?

La respuesta a si puede usar faros adicionales para moto es sí, pero antes de lanzarte, infórmate bien de la normativa. La legislación vigente para su uso es muy estricta, y si no se cumple, puedes tener muchos problemas.

Para empezar, podrías no pasar la ITV y enfrentarte a importantes multas.

Puedes colocar faros adicionales para moto sin problema siempre que sean luces blancas y las pongas por debajo del foco normal. Además, tienen que ir una a cada lado de la principal y en paralelo.

Si las vas a poner en otra disposición…

Para no tener ningún tipo de problema a la hora de pasar la ITV, lo mejor es que lo hagas de esta forma. Si las quieres colocar de otra manera, tendrás que hacer una serie de trámites administrativos nada sencillos y bastante costosos económicamente hablando.

¿La razón? Pues porque colocarlas de otra manera se considera hacer reformas en la moto, y para eso necesitas tener la autorización correspondiente. Por cierto, no es algo sencillo de conseguir. Y por supuesto, hacerlo sin ese permiso puede acarrear multas muy importantes.

¿Qué necesitas para poner focos adicionales?

Lo primero que necesitarás será un informe del fabricante o del servicio técnico. Las marcas no suelen darlo por política, pero siempre puedes recurrir al servicio técnico de tu moto. Con este informe, el servicio técnico certifica que tras colocar los focos, la moto cumple con la normativa legal y medioambiental.

También vas a necesitar un certificado del taller al que la lleves. Este documento está firmado y sellado por el establecimiento que te coloque los faros. Definirá qué se ha hecho y certificará que la moto cumple con el reglamento vigente.

Después tendrás que solicitar la homologación. Una vez entregues los documentos, las autoridades competentes tendrán un plazo de 6 meses para fallar positiva o negativamente. En este caso, el silencio se entiende como denegación.

Una vez tengas la homologación, es el momento de llevar la moto a la ITV con su correspondiente documentación. Para esto tienes 15 días. Los técnicos comprobarán que la reforma es adecuada y que cumple con las condiciones para circular.

Por lo general, la ITV da la revisión por pasada cuando la iluminación es la misma que tenía de fábrica en cuanto a color, ubicación, número de proyectores y tipo de foco. Igualmente, tienen que tener la altura correcta para no deslumbrar a otros motoristas en la carretera.

En nuestro país, la reglamentación para los faros es bastante estricta. Si hay un solo parámetro que no se cumple, con toda seguridad la moto no pasará la Inspección Técnica de Vehículos. ¿Te has tenido que enfrentar a este caso? Cuéntanos qué pasó.