El mercado de las motos de segunda mano es muy amplio, y cada vez cobra más fuerza en nuestro país frente a los vehículos recién salidos de fábrica. No obstante, conviene conocer las diferencias entre las motos de ocasión y otras ya usadas, ya que ni siquiera los concesionarios las venden en las categorías adecuada.

Qué son las motos de ocasión

Dentro de los vehículos de segunda mano, es posible distinguir entre aquellos que son de selección, de ocasión y de oportunidad. Pero las características específicas de cada una de estas categorías pueden variar de un fabricante a otro.

En cualquier caso, una de las clasificaciones más acertadas de vehículos que podemos encontrar establece lo siguiente:

Selección. Son aquellos que tienen menos de dos años y cuyo kilometraje es inferior a los 30.000 km. La garantía suele ser de 24 meses.

Ocasión. Antigüedad entre dos y cinco años y hasta 100.000 km de rodaje. La garantía se sitúa entre los 12 y los 24 meses.

Oportunidad. Estos vehículos tienen entre cinco y siete años y el kilometraje es hasta 150.000 km o 200.000 para los comerciales. La garantía hasta los 12 meses.

Por lo tanto, las motos de ocasión tienen una antigüedad específica y un rodaje determinados. A la hora de adquirir una moto de segunda mano, debemos prestar atención a estos detalles. En más ocasiones de las que se debería, nos las venden como lo que no son.

Un ejemplo es el caso de los concesionarios, que acostumbran también a ofrecer vehículos como kilómetro cero cuando no lo son. Si se superan los 100 km o se llegan a marcar incluso cerca de 1.000, se trata de vehículos demo.

Dónde adquirir motos de ocasión

Si estamos buscando motos de ocasión o de segunda mano en buen estado, tenemos dos opciones para conseguirlas. O bien podemos acudir a algún particular que quiera deshacerse de la suya, o bien a concesionarios o tiendas especializadas de motos o vehículos en general.

Eso sí, para estas últimas debemos tener en cuenta el punto mencionado. Pues con más frecuencia de la que se debería se utiliza la etiqueta de las motos de ocasión para aquellas que realmente no lo son.

Además, hoy en día, frente a la cada vez más alta demanda de vehículos de segunda mano, las propias marcas incorporan estas divisiones. De este modo, se aseguran una fuente de ingresos extra y pueden ofrecer unidades que ya están usadas. En cuanto al precio, suele ser muy competitivo y se asemeja al de los lugares que se dedican a la compra-venta. ¿La ventaja? Las garantías que ofrecen son mejores.

En cualquier caso, a la hora de decantarnos por motos de ocasión o de segunda mano, habrá que hacer una valoración general del estado y del precio. Con este conocimiento lo pondremos en contraste con nuestro presupuesto y necesidades.

Las motos de ocasión son una excelente forma de adquirir una motocicleta en buenas condiciones, pero con un precio más reducido que las nuevas. Nuestro consejo es que, además de verificar su funcionamiento, te asegures de la fiabilidad del lugar donde vayas a adquirirla.