Si te has preguntado alguna vez si las motos de segunda mano merecen la pena, quédate a que te demos un par de valiosos consejos. Puedes estar muy perdida al principio y no tener muy claro si el ahorro merece la pena o cómo actuar en caso de querer comprar una. Aquí te lo desvelamos todo.

Motos de segunda mano: lo que debes saber antes de adquirir una

Hay muchísimas motos a la venta cada día. Dependiendo de tu situación te puedes ver en la tesitura de si comprar una nueva o una seminueva. Así, que, si deseas una de segunda mano, ten en cuenta esta guia:

  • Pregunta. No te cortes y pregúntale al vendedor por qué la vende, cuanto tiempo la ha tenido y cómo la ha cuidado.
  • Revisa el kilometraje. Es muy importante saberlo. Una moto de segunda mano con poco kilometraje puede estar en tan buen estado como una nueva y ser un 30% más barata.
  • Pide que te la den revisada por un taller. Ten en cuenta las posibles piezas de recambio que pueda necesitar en caso de que no.
  • Ve a verla en persona y pruébala. Busca golpes o arañazos en una inspección. Al montarla hazte a la sensación y posibles sonidos que no debería tener.

Moto nueva vs Motos de segunda mano

Esta pequeña lista te habla de los beneficios de cada una de forma enfrentada.

  1. La moto nueva suele ser más cara que la de segunda mano. Depende del modelo, obviamente. No se puede comprar el precio entre, por ejemplo, scooters y customs. Si el dinero es tu principal problema, la moto de segunda mano será una opción que ganará muchos puntos.
  2. Las motos de segunda mano no suelen tener ningún tiempo de garantía. Una moto nueva sí que la tendrá y te hará estar mucho más tranquila. Al menos, durante esos primeros años en los que te familiarizas con ella y más la necesitas.
  3. La moto nueva tiene menos probabilidades de tener problemas que la dejen en el taller. Por supuesto, esto es bastante azaroso. Depende de la marca y de cómo trates al ciclomotor. Pero, de base, las piezas nuevas no tienen por qué dar problemas en el tiempo cercano a la compra.
  4. Una moto de segunda mano puede tener mucha más personalidad, ser antigua e icónica. A veces se nos olvida que hay modelos que ya no se fabrican y que nos pueden gustar más.
  5. A la moto de segunda mano puedes darle fuerte desde el primer momento si no tienes tanto miedo. Con la compra de un nuevo producto nos ponemos temerosos, quizá demasiado.

 

A la conclusión que llegamos es que depende de tu situación, y has de analizarla bien. Si sigues nuestros consejos y haces un pequeño listado de pros y contras, seguro que la comparativa te despeja las dudas.

 

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