Tener una moto no es como tener un coche. Aunque se trate de un vehículo se convierte en nuestro pequeño fetiche, el cual nos gusta personalizar. Sin embargo, hay que saber que el límite de las motos custom o personalizadas está en lo que permite la ley. Te contamos lo que necesitas saber.

El porqué de las motos custom

Existen diversos motivos por los que alguien decide personalizar su moto. Esto es, introducir variaciones o adaptar determinados aspectos de aquella para que se acerque más a nuestros gustos personales.

Algunas de las razones más populares para tener una moto custom son el que destaque y llame la atención, el poder diferenciarla del resto de motos, que refleje nuestros gustos o aficiones o nuestra personalidad o también imitar las de los pilotos de carreras.

En qué consisten las motos custom

Las posibilidades de las motos custom son prácticamente infinitas. Sin embargo, para cada estilo de motos existen unas adaptaciones que son las más comunes. Así, por ejemplo, en las motos deportivas suele cambiarse el tubo de escape, los vinilos de las llantas u otras piezas que le den un aspecto de moto de carreras.

En las motos custom de tipo trail o también maxi-trail, se tiende a adquirir los accesorios que las propias marcas tienen a disposición para proteger la moto en sí. Además de estos, podemos encontrar la personalización de asientos o los vinilos como adorno o también como protección frente a los arañazos.

Cómo podemos personalizar nuestra motocicleta

Hay personas propietarias de motos que, apenas la han adquirido, ya están pensando en los cambios que le vana hacer. Pero, nos guste o no debemos tener en cuenta que no todo está permitido, y debemos respetar los límites que nos marca la ley si queremos evitar el ser multados.

Todo lo que es la estructura de la moto, es decir, el chasis, no puede ser modificada bajo ninguna circunstancia. Sería algo así como modificar la estructura de una vivienda sin arquitecto y sin licencia. Lo mismo sucede con el basculante, que también necesita una garantía de que no se romperá al circular. Pero, sí que es posible instalar el de alguna motocicleta. En lo que respecta al subchasis, este sí puede ser cortado o eliminado.

En cuanto al motor de las motos custom, es posible únicamente el cambio por uno igual. Tampoco es posible homologar filtros de admisión directa, escapes o colectores que sean de propia fabricación.

El depósito del combustible tampoco acepta modificaciones, pero sí se puede cambiar la forma o el tamaño. Los tapones que sobresalgan por fuera del depósito en más de 15 mm no se pueden instalar. Y para el guardabarros, tampoco puede eliminarse.

Si tenemos pensado añadir un sidecar, tampoco podemos si la moto en sí no lo lleva o si lo que pretendemos es convertir una plaza en dos en las que sí están homologadas. Finalmente, los velocímetros que carezcan de la marca CE no pueden colocarse ni tampoco homologarse.

Por norma general, las motos custom no pueden llevar nada que hayamos fabricado nosotros, que no cuente con la certificación CE o que supongan una modificación completa. Para pequeñas adaptaciones o cambios, habrá que obtener una homologación, un certificado y/o pasar por la ITV. Si este post te ha parecido interesante, puedes encontrar más en nuestro blog.