Piénsalo. Llega el calorcito, la época perfecta pillar la moto y meterte entre pecho y espalda los kilómetros que te dé la gana. La cuestión es, ¿dónde vas?, y, ¿con quién? No te compliques la vida, viajar en moto sola y mucho más sencillo. Y te vamos a contar porqué.

Viajar en moto sola mola mucho

A ver, que a nosotras nos gusta salir con gente, pero hay que reconocer que ir sola tiene sus ventajas, también sus inconvenientes, pero tiene más cosas buenas.

1.Vas a donde quieres

Cuando sales con tu moto a quemar rueda lo haces porque te apetece desconectar de todo y descansar. No quieres complicarte la vida. Viajar en moto sola te permite hacer literalmente lo que quieres, ir a los sitios que quieres sin tener que escuchar a nadie decir “no, ahí no tengo ganas” o “jo, está muy lejos” o “yo ya he estado allí”.

2. Si quieres, planeas, si no, vas a la aventura

Lo más lógico es que cuando vas a viajar con alguien te pongas de acuerdo con esa persona en qué rutas coger, cuándo parar… en fin, lo normal y lógico, ¿no? Te obliga un poco a planificar el viaje. Sin embargo si sales por tu cuenta, si quieres planificas el viaje, y si no, pues te marchas a la aventura y vas improvisando por el camino.

Lo cierto es que, planifiques o no, un viaje con tu moto es siempre una aventura y un reto. Por eso nos gusta tanto hacerlos. Y a ti también, reconócelo.

3. Puedes conocer gente si te apetece

Es verdad que viajando sola tienes la opción de conocer a mucha gente por el camino, pero es eso, una opción. Si te paras a dormir en un hotel, siempre hay otras personas con las que puedes hablar, pero también puedes descansar al aire libre, a tu ritmo, y pasarte el viaje entero hablando contigo mismo y con tus propios pensamientos. Depende de lo que prefieras.

4. Es una experiencia increíble

Pues sí. Ir tú sola con tu moto es genial. Tienes el tiempo que necesitas para pensar en tus cosas, para hacer balance… en una palabra, para estar contigo a solas. Puede ser un viaje de autodescubrimiento para ti, y puede ayudarte mucho a nivel personal.

5. Las prisas, para aquellos que las quieran. Para ti no

Una de las cosas que te permite ir sola es marcar tu propio ritmo sin tener que ir corriendo o a paso de tortuga. Los tiempos los pones tú, las distancias que recorres las decides tú. Sin prisa. Cuando quieres y como quieres. ¿Quieres levantarte más temprano, más tarde? Depende de ti.

Como ves, hay muchísimas ventajas en coger la moto y empezar a rodar tú sola. Estas son solamente algunas, y estamos más que seguras de que a la vuelta vas a tener un montón de anécdotas que contar.

¿Has hecho alguna vez un viaje en moto por tu cuenta y riesgo? ¿Por qué no nos cuentas cómo fue?