En mi casa siempre se ha vivido el mundo de las dos ruedas con pasión, mi padre ha tenido moto desde bien joven, y cómo no, ese sentimiento ha pasado de generación…
Mi primera moto fue una Beta Minitrial 49cc que monté por primera vez con 7 años… y desde ahí me quedé totalmente enganchada a este maravilloso mundo! Aunque pronto descubrimos que el trial no era lo que me gustaba, ya que estrujaba la pobre motito siempre que salíamos… yo sólo quería que corriera más!!!
Recuerdo que mi padre gritaba: ¡Para! ¡que la vas a quemar!
Cuando cumplí 14 años (fecha bien esperada, ya que desde hacía muchos años atrás, mantenía en el colegio una cuenta atrás de los días que me quedaban para cumplir la edad reglamentaria para el carné de ciclomotor en una esquina de mi pupitre…1825 días para la moto) tuve la suerte de que mis padres pudieron comprarme una Gilera Runner 49cc, a la que hice el rodaje de 500Km. en 2 semanas!!!
Tuve varias caídas, ninguna con graves consecuencias, cada una de ellas me aportaba experiencia y un punto más de pericia. En mi casa no me hacían la típica pregunta después de una caída…puesto que ya conocían la respuesta!
Tras muchas experiencias con la 49cc cumplí 18 años y me saqué carné de moto y coche…pero mi prioridad siempre fue la moto…y tuve la suerte de que mi padre me había guardado su anterior moto tras hacerse él con el sueño de su vida: Ducati 1098.
Y allí estaba yo… con 18 años, el carné en la mano, y una preciosa Yamaha YZF R6 del 2001 susurrándome al oído… y desde entonces, salidas los domingos (con grupos en los que normalmente soy yo la única chica), salidas con mi adorado padre y rodadas en circuito…
ESTOY MÁS ENGANCHADA QUE NUNCA!!!
Y sobretodo muy agradecida a mi familia, porque siempre he tenido su apoyo por lo que a este tema respecta.
Ahora estoy en los 22 años y siento que llevo pasando los 4 mejores años de mi vida!! Y los que me quedan!!
Un placer compartir mi historia con vosotras y seguir esta estupenda página…
16 mayo, 2013
14 mayo, 2013
9 mayo, 2013
6 mayo, 2013