Se dice que las primeras café racer nacieron, durante los años 50 de mano de los rockers ingleses. Un colectivo que para ir de bar en bar, eliminaba de sus motos todo aquello que les pudiera restar velocidad y ligereza.

Una tendencia que pretendía simplemente mejorar la velocidad de las máquinas, pero que al final acabó creando un estilo propio.

Hoy en día, el estilo café racer evoca muchas más cosas. Un estilo desenfadado, algo rebelde e inconformista, con un toque elegante. Casi todo vale y cualquier moto antigua puede ser transformada en una café racer digna de admirar.

Pero el modificar una moto puede acabar en eso, en que simplemente sea una moto para admirar. Puede pasar, y de hecho pasa, que en el camino de la transformación, pierda un poco su función; la de llevarnos. El resultado muchas veces es, por tanto, una moto incómoda y poco práctica.

Ahora bien, algunas grandes marcas han tomado nota y han propuesto algunos modelos que siendo fieles al estilo café racer, ofrecen a sus fans la confortabilidad de la tecnología actual.

Este es el caso, de la Ducati Scrambler Café Racer. Una moto que combina el estilo puro de las café racer dotándola de ciertos elementos sin los que hoy, nos sería difícil conducir.

ducati scrambler cafe racer test ride

La Ducati Scrambler Café Racer tiene un motor de 803cc con 73 cv (no apta para el carné A2) que se entregan en su totalidad a 8.250rpm. Todo ello en una máquina cuyo peso no llega, en orden de marcha, a los 190 kilos.

La moto es, por tanto, muy ligera. Y si a ello le sumas que su altura es de 805mm y que se llega al suelo con enorme facilidad, su conducción y maniobrabilidad es de lo más sencilla.

Ahora bien, es menos cómoda de lo que pensaba. Es bonita. Elegante. Es fácil de conducir y maniobrar. Pero no demasiado cómoda. Su asiento en marrón chocolate es bastante mullido. Pero se levanta un poco en su parte posterior y eso hace que te escurras todo el rato hacia delante. Quizás alguien de mayor peso quede totalmente clavado en el asiento y no se mueva, pero alguien como yo (55kgr) se escurre.

La Ducati Scrambler Café Racer lleva semimanillares con los retrovisores anclados en sus extremos. Nuevamente se ha preferido la estética que la practicidad. Pero ya ha sucedido en otros modelos, como la veterana Ducati 848 (que ya no fabrica), que tiene unos retrovisores en forma de gota preciosos pero que no sirven para mucho.

 

Elementos clave de la Ducati Scrambler Café Racer

A nivel de tecnología, Ducati no sabe hacer las cosas a medias, y su Café Racer lleva llantas de aleación ligera y frenos como dios manda. Delante, disco de 330mm con pinza Brembo de 4 pistones M4-32, bomba radial con maneta ajustable y ABS de serie. Y detrás, disco de 245mm, pinza convencional con ABS de serie.

Además, calza neumáticos Pirelli Diablo Rosso II que son fantásticos para su uso en carretera.

Sin duda alguna, la Ducati Scrambler Café Racer es estilosa y da un rollo a la conducción muy interesante, pero no es una moto que te vayas a comprar por ser la más práctica y utilitaria del mercado, sino por ser bonita y estar bien acabada.

 

 

Da igual lo que quieras hacer con ella, ciudad o carretera, porque aunque no sea la más cómoda (hay muchas motos que no lo son), sí es divertida.

Su precio de salida son 11.390€ y está disponible en color coffee black.