Sacarse el carné de moto A2 es un paso imprescindible para poder conducir una. Los trámites son similares al carné de coche, aunque para motos, el examen práctico tiene dos partes. Te dejamos algunos consejos y toda la información que necesitas.

Qué hacer para sacarse el carné de moto A2

El principal inconveniente a la hora de sacarse el carné de moto es el precio. Aunque es posible conseguir descuentos en las autoescuelas e incluso en algunas webs de ofertas, el coste siempre es elevado. No obstante, si queremos una moto es algo que tendremos que hacer en algún momento.

Además de las tasas de la DGT, que ascienden a los 240€ aproximadamente, debemos pagar las clases. Tanto las que son en pista como en ciudad no suelen superar los 40€, y parten de unos 25-30€. Es conveniente que consultemos con varias autoescuelas para intentar ahorrarnos algo de dinero. El coste total, si aprobamos a la primera, ronda los 500€.

El pago de las tasas nos da la posibilidad de presentarnos dos veces. Esto significa que solo podemos suspender una única vez entre los tres exámenes. En caso contrario, tendremos que pagar de nuevo las mismas y se incrementará el coste total.

Para sacarse el carné de moto sin gastos extra es conveniente hacerlo cuando tengamos tiempo para prepararlo y nos lo hayamos propuesto con seriedad.

El carné A2 permite la conducción de motos de una potencia máxima de 35 kw. Dicha potencia puede ser tanto la oficial como la limitada, ya que hay motos de mayor cilindrada que se adaptan. En cuando a la relación entre el peso y la potencia, esta será de 0,2kw/km.

Si tu objetivo es llegar al carné A y poder conducir cualquier moto, tendrás que esperar dos años y pasar un curso de formación.

Qué exámenes debemos superar

A diferencia del carné para coche, sacarse el carné de moto implica la superación de dos exámenes prácticos. Si no disponemos de aquel, el teórico también contará con dos partes, la común y la específica. En el caso de estar en posesión del A1, no hay que realizar ninguna prueba teórica.

Los exámenes prácticos, de maniobras y de circulación, son los que presentan una mayor dificultad. El examen de maniobras consta de dos partes en un circuito cerrado. La primera es para verificar nuestra habilidad; debemos hacer una L colocando la moto recta y después pasar entre dos líneas paralelas sin pisarlas. Si lo hacemos, habremos suspendido el examen.

A continuación habrá que zigzaguear entre cinco conos, pasar una zona de aceleración y otra de frenada sin superar los límites establecidos. Es conveniente ir sin prisas para poder controlar los movimientos y no fallar.

En la segunda parte habrá que hacer un recorrido de 180 metros sin superar los 25 segundos. De nuevo, habrá que sortear conos pero con una dificultad menor y llegar a otra zona de frenada. El segundo examen, el de circulación, consiste, como su nombre indica, en circular entre 15-30 minutos siendo observados por la persona examinadora.

Superados los exámenes, el carné A2 es nuestro. Se recomienda presentarse en verano para tener el tiempo a nuestro favor. También es importante controlar los nervios ya que es el principal motivo por el que suele suspenderse. ¡Piensa en cuánto podrás disfrutar con tu moto y ve con seguridad a por el carné!