Todo el mundo sabe y es consciente que los moteros somos vulnerables y que en cualquier momento, un imprevisto o un error, puede acabar en accidente. ¿El resultado? Depende un poco de nuestra pericia, conocimiento y suerte que acabe mejor o peor. La formación constante nos puede ayudar a tener menos accidentes.

Cuando decidimos sacarnos el carné de moto, en la autoescuela nos enseñan a llevarla. A cambiar de marchas, a frenar y a acelerar. También nos enseñan como sortear una serie de obstáculos y a conducir inmersos en el tráfico de nuestra ciudad. Pero no nos enseñan cómo colocarnos, cómo mirar, cómo reaccionar. Y por supuesto, no nos enseñan cómo reacciona nuestra moto ante ningún imprevisto.

El 80% de los accidentes en moto son culpa del conductor. 

Con los kilómetros y la práctica cogemos soltura pero no es suficiente. Formarnos de manera constante mejorará nuestro nivel de seguridad.

 

¿Qué tipos de formación existen?

Básicamente existen dos tipos de formación, la que se da en entornos abiertos (carreteras, campo y similares) y la que se da en entornos privados como los circuitos.

La formación en entornos abiertos, normalmente, te permite tomar como referencia lo que hace el monitor para intentar emularlo y así corregir posibles vicios que tengamos adquiridos. Sin embargo, ni podemos tomar riesgos, ni aventurarnos a probar nuestros límites.

Hay varias escuelas y organizaciones que dan formación en espacios abiertos, sin embargo, nosotras recomendamos a HIS.

El HIS es el Honda Instituto de Seguridad y dispone de unas grandes instalaciones para aprender. Tienen varios formatos de cursos tanto en interior (en sus pistas) como en exterior. Sus profesores son grandes pilotos y expertos formadores y sus precios más que competitivos.

 

La formación en entornos privados como circuitos es en la que podemos corregir nuestros errores tomando riesgos. No vienen coches ni vehículos en sentido contrario, si nos salimos de la pista hay escapatorias y zonas para parar, no hay guardarraíles, ni árboles, ni bordillos que puedan golpearnos si nos caemos. Y si es así, siempre tenemos una ambulancia cerca que nos atenderá en el momento.

En este sentido hay muchas escuelas y organizaciones que dan cursos de circuido. Sin embargo, no los recomendamos a todos ya que algunos no son impartidos por profesionales sino por amigos de los que organizan el curso que simplemente saben ir rápido en moto.

Para hacer un curso y aprender ha conducir o pilotar bien, hay que buscar una escuela u organización competente y con formadores de verdad. Si no sabes ninguna, contáctanos y te ayudaremos.

 

Formación constante y en entornos privados y seguros. Esa es la mayor garantía de seguridad que tendrás como motero/a.