Retar a la ley del Karma es muy peligroso. Más si eres un motorista que se está enfrentando a un coche.

Algunas veces hemos comentado las nefastas consecuencias de enfrentarse al conductor de un coche cuando nos ha hecho alguna putada. Da igual de quién sea la culpa. Coche contra moto no tenemos nada que hacer.

Sin embargo, el motorista de este vídeo reta a la ley del Karma y por casualidad o por destino, le sale bien.

Cuando un motorista da una patada a un coche seguro que no es gratuita. Posiblemente el coche haya hecho alguna trastada, infracción o algo que haya asustado al motorista. Éste, cabreado responde con la patada y como viene siendo costumbre, el coche intenta atropellarlo.

Lo normal es que la moto acabe por los suelos. Pero la Ley del Karma actúa y el coche acaba liándola parda, chocando contra el muro de separación de los carriles y estrellándose contra otro vehículo que circulaba por la misma autopista.

Ley del Karma nivel Dios salva al motorista:


El motorista, por arte de magia sale totalmente ileso y sigue su marcha, dejando atrás el desastre.

Salir ileso de un accidente como el que se ve en el vídeo es un milagro. No es lo habitual. Lo normal es que nosotros, los motoristas, salgamos perdiendo.

No merece la pena agredir a un coche. Ellos (sus conductores) nunca deberían responder intentando atropellarnos, pero es lo habitual. Y no nos engañemos, la Ley del Karma no siempre está por la labor y actúa cuando toca.

En el caso de este vídeo y dado que existen imágenes claras de los hechos, posiblemente sea el motorista el que acabe pagando por todos los destrozos de accidente. Él golpea el coche que a su vez pierde el control (jamás reconocerá que lo intenta atropellar) y eso provoca el accidente en cadena.

Al motorista la Ley del Karma le protege del accidente, pero no sé si le protegerá también de pagar los destrozos de los otros vehículos.