Para saber cómo ligar con una motera, debes saber lo que nunca nunca nunca debes decirle y lo que sí.

A veces, algunos, cometéis errores que os pueden parecer inocentes pero que a la postre, son determinantes para que nuca más se os tome en serio. Y os lo digo, porque como motera y amiga de otras moteras, hay frases que se repiten muchas veces. Y lejos de producir admiración, lo que produce es risa entre las amigas.

 

Los 4 nunca y la clave de cómo ligar con una motera.

Varios de estos “nuca” son totalmente complementarios y se relacionan entre sí. Lo habitual es que si la cagas en el primer punto, la vayas cagando en todos los demás. Sin embargo, también es posible que se den por separado. Sea como sea, la reacción de la motera será la contraria a la que estés esperando.

 

  • No subestimes la capacidad de una motera.

No des por supuesto que no sabe ir en moto o que su moto es de pequeña cilindrada.

Todavía somos muchas menos que vosotros y llevamos (en general) menos tiempo conduciendo motos (la primera mujer en tener carné de moto fue en 1936). De hecho,  llevamos menos tiempo haciendo muchas cosas. Pero eso no quiere decir que haya moteras que conducen fantásticamente bien.

La experiencia me dice que aquél que vacila de conducción, no es el que mejor lo hace.

Tampoco subestimes sus conocimientos. Podría darse el caso que ella supiera mucho más de motos que tú y que en un intento de piropo metas la pata hasta el fondo.

 

  • Sé consciente de qué moto llevas tú.

Cada uno tiene la moto que quiere o que su economía le permite. Pero eso no obsta para ser conscientes de la moto que llevamos. Además, por muy vieja que sea la moto, la puedes llevar en perfecto estado de revista o hecha una pena. Si pretendes vacilar de moto, asegúrate que está perfecta (tenga los años que tenga).

Yo misma tengo una moto que está a puntito de cumplir 9 años. Nueva no es, pero procuro llevarla limpia y en perfectas condiciones.

Si tu moto es vieja y la llevas hecha una pena, mejor no vaciles. Porque para ligar con una motera, no puedes dar la imagen de dejado y descuidado.

 

  • Si no tienes ni idea de motos, cállate.

Este consejo lo deberíamos extender a todos los ámbitos. Ya no solo para saber cómo ligar con una motera sino para saber cómo evitar hacer el ridículo en cualquier situación.

Si no sabes de un tema, no inventes. No te metas en un jardín que no conoces. Porque puede que la otra persona tampoco sepa y logres impresionarla (temporalmente). Pero si sabe, que muchas veces sí sabe, harás el ridículo más estrepitoso.

Y si la chica o el otro interlocutor es prudente, simplemente te dejará contar y vacilar, y no te dirá lo ridículo que eres.

 

Pongamos un ejemplo;

Una motera va con una Ducati por Barcelona. Aparece por detrás un motero con una Yamaha R6 que por lo menos tenía 15 años y 15 kilos de mierda encima. Se para a su lado en un semáforo. Se levanta la visera y le dice “muy bonita! Que es una 250cc?

¿Perdona? ¿Una Ducati 250cc? ¡¡Me caigo muerta ahora mismo!!

Aunque no sepas de motos, todo el mundo sabe que Ducati no fabrica motos de pequeña cilindrada. Y solo como caso excepcional, tienen la Scrambler Sixty2 de 399cc, que es la más pequeña de todas.

 

  • No vaciles de conducción saliendo de los semáforos como si fuese un GP.

Ver cómo alguien sale de un semáforo como si se tratase de un Gran Premio es todo menos excitante. Sobre todo porque si sales muy rápido te pararás en el siguiente semáforo.

En el Eixample de Barcelona, todas las manzanas miden lo mismo, 113 metros. No te parece muy ridículo arrancar como un loco, subir la moto a 13.000 vueltas y pararte a los 100 metros?

Y ya no digo si encima vacilas con un caballito.

En este punto hemos de diferenciar entre los que están intentando ligar con una motera y los que son motivados de la vida. Estos se merecen un capítulo aparte.

 

La clave de cómo ligar con una motera:

  • Con que elogies su moto, vale.

Infalible. No necesitamos que nos des lecciones de sabiduría motera ni de conducción. No necesitamos que nos demuestres lo mucho (o poco) que sabes conducir. Pero si quieres caer en gracia a una motera y abrir aunque solo sea un poquito su corazón, elogia elegantemente su moto.

Fuera del mundo motero, los zapatos de una mujer suelen ser la clave. Muchas de nosotras nos vestimos por los pies. Primero pensamos en qué zapatos nos apetece llevar y elegimos el resto del vestuario a conjunto.

En las motos, ellas son nuestra gran joya. Son nuestro alter ego. Son nuestra fuente de felicidad. Elogiar a nuestra moto (sin que se te vea el plumero) provocará una sonrisa sincera en nosotras. Ese es el primer paso para llamar nuestra atención. El resto ya es cosa de mostrarte tal y como eres.

 

En resumen, a las chicas no nos gustan los motivados. Y si no sabes lo que es un “motivado” te lo explicamos en este otro post 😉