En verano pasamos calor, es una realidad. Por suerte, el vestuario para la conducción es consciente de ello y está adaptado para todas las estaciones del año. Para esta época de altas temperaturas, debemos elegir prendas que permitan una buena ventilación. En este artículo os hablamos de los cascos de verano.

Qué tipos de cascos de verano hay

Existen diversos tipos de casco en el mercado que podemos utilizar durante estos meses más calurosos. No obstante, la mejor protección la ofrecen siempre los cascos integrales. Sobra decir que no son los más frescos ni los más cómodos, pero hay algunos adaptados para el clima.

Otro aspecto a tener en cuenta es la talla del casco. No debemos sentir presión en ninguna zona de la cabeza ni tampoco llevarlo suelto. Los laterales deben quedar ceñidos a nuestros pómulos y toda la zona superior y trasera debe adaptarse bien al cráneo. A continuación os explicamos todas las opciones.

Cascos integrales

Como venimos diciendo, este modelo de cascos ofrece las mejores prestaciones. Al cubrir toda la cabeza, la cara y la mandíbula, la protección en caso de caída es mucho mayor. Hay diversos modelos que traen unos pequeños orificios para la ventilación.

A través de ellos, el calor acumulado en el interior del casco saldrá al exterior y nos entrará un poco de aire. Además, podemos circular por la ciudad con la visera levantada para renovar el aire. Algunos modelos traen también la apertura en la zona del mentón, lo que nos permite refrescar el rostro cuando paramos.

Los integrales no son los cascos de verano más cómodos, especialmente si llevamos gafas, pero sí son los más seguros y los que más aíslan del ruido.

Cascos jet

Este tipo de cascos son la alternativa más fresca, pero al mismo tiempo, son los que menos protegen la cara y el mentón, debido a su apertura. Podemos verlos sobre todo por ciudad, ya que al circular a menos velocidad y en tramos más cortos, cumplen con su función.

En trayectos más largos por carretera no se recomiendan, puesto que en un accidente no nos ofrecen protección ante impactos frontales fuertes. Algunos de estos cascos vienen con una pantalla que protege del viento, del polvo y de insectos.

Cascos ventilados

Similares en forma a los anteriores, son una opción interesante como cascos de verano. Traen en su parte superior unas rejillas de ventilación de gran tamaño. Gracias a ellas, tenemos una entrada de aire permanente.

El inconveniente que traen es que la variedad que podemos encontrar en el mercado no es demasiado amplia.

Cascos modulares

Los cascos modulares, o también llamados abatibles, cuentan con un mecanismo que permite transformarlos para que se abran por delante. Salvo que cuenten con doble homologación, no podemos circular con ellos en su posición abierta, pero son prácticos si vamos a realizar paradas con cierta frecuencia y no queremos tener que quitarnos el casco cada vez.

Si queremos comprar estos cascos de verano, hay que prestar atención a la etiqueta con la homologación La J indicará que se trata de un jet, la P que es integral o modular y la N/P que no ofrece protección en el mentón.

Cascos multimodulares

La variedad que encontramos es poca, pero son algo así como un todo en uno. Sus piezas son desmontables para que podamos quitarlas o añadirlas en función de nuestras necesidades para el viaje.

Las opciones de cascos de verano que tenemos son muchas, por lo que no tenemos excusa para no circular esta temporada sin pasar calor, pero también sin renunciar a la seguridad.